Un tanque subterráneo de combustible es la pieza más cara de reemplazar en una estación y la más barata de descuidar. El costo de un programa de mantenimiento preventivo serio es una fracción del costo de una fuga confirmada, y ni siquiera comparable con el de una fuga que llegue al subsuelo antes de detectarse.
Esta guía arma un programa de mantenimiento preventivo para tanques subterráneos (UST) y sus componentes directos: spill buckets, prevención de sobrellenado, sumps, líneas, sistema de detección de fugas y protección catódica. Las frecuencias que citamos son las que definen 40 CFR Part 280 (el estándar federal estadounidense que rige UST) y las prácticas PEI RP900 y PEI RP1200 del Petroleum Equipment Institute, referenciadas explícitamente por la regulación. Para Panamá, donde la seguridad de la prueba de hermeticidad la rige el Cuerpo de Bomberos (NFPA 30/30A), la vertiente ambiental MIAMBIENTE y la SNE supervisa el sector de hidrocarburos, este marco es la base técnica sobre la que se construye el cumplimiento local. La guía de instalación original, PEI RP100-17, define cómo debió instalarse cada uno de estos componentes (protección catódica según §12.1, contención de derrame y sobrellenado según §7.1-§7.2, detección de fugas según §9.1); el programa de mantenimiento conserva lo que el RP100 instaló.

